12.2.19


Por qué tengo que escribir

A veces pienso que me he olvidado de cómo se escribe, me refiero a escribir escribir, como hacen periodistas y escritoras, redactar, narrar, aventurarse en el universo de la letra y la palabra impresa en un papel, en una hoja de word, en una página de notas. Y pienso que me he olvidado por falta de práctica o de ganas, dicen que cuando no haces algo durante mucho tiempo pierdes rodaje, dicen tantas cosas desde el saber popular, y yo tiendo a creérmelo todo, soy así, difusa. De repente, como ayer, leo un texto de, ¿cómo se llamaba?, espera que lo miro, sí, Julio, se llamaba Julio Llamazares. Pues eso, que de repente leo un texto de Julio Llamazares, que me inspira, el amor romántico siempre me inspira, aunque sea un mal mito para las mujeres... 

"Amor, cuando vuelvas a casa te explicaré el sonido del sol
entre los fresnos y el sabor de los panes más 
antiguos.
Te llevaré en silencio hasta un lugar de brezos.
Te mostraré la gruta helada del deseo donde se esconden
treguas verdes y hogueras esparcidas y tú serás, 
bajo mi vientre, como sangre mordida..."

Leo esto y claro, se me hace el nudo en la garganta, se me infla el pecho de una melancolía triste y rancia, y es entonces cuando me acuerdo de que tengo que escribir, para no olvidar.

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